En la presente reseña se realiza una síntesis de un artículo
científico relacionado con el tema de la construcción de identidad en niños
inmigrantes. Está dirigido principalmente a una audiencia científica,
relacionada con estudios de la psicología y de la sociología bajo el interés
específico del comportamiento de niños y/o adolescentes inmigrantes, y la construcción
de identidad.
En cuanto a su objetivo lo afirman en la descripción, y
también en la introducción, como la descripción de la percepción de padres
coreanos-americanos respecto de los desafíos y dificultades que ellos tienen en
la crianza de sus hijos en Estados Unidos (Choi, et al, 2011).
El artículo está dividido en 5 grandes partes: introducción,
métodos, resultados y discusión, conclusiones y referencias.
En la introducción se realiza el planteamiento del problema,
indicando el contexto existente en este particular tipo de relación padre e
hijo, donde el hijo es el que se adapta más rápido al cambio de idioma y el
padre pasa a depender de él, los conflictos que de provoca a nivel de salud mental del hijo y de los
padres, así como también la falta de estudios desde la perspectivas de los
padres; lo anterior permite la explicación del objetivo del estudio.
En la sección métodos se especifican los pasos que debieron
realizar los autores para llevar a cabo el estudio, así como también los
insumos necesarios y la metodología. La metodología aplicada fue cualitativa en
base a una entrevista, se creó un perfil para definir a quienes debían
encuestar (como que se autodefinieran coreanos-americanos), el procedimiento de
acercamiento a ellos, que en este caso fue a través de servicios infantiles y
de adultos, y la especificación de la necesidad del consentimiento de los
padres. El análisis de resultados comenzó con la precisión de la información
recopilada y su traducción al inglés de ser necesario. Además se entrega
información respecto a la muestra como edades, sexo e ingreso.
En los resultados y discusión los autores especifican que el
factor más estresante de este tipo de crianza fue la inhabilidad para defender
a sus hijos de las nuevas “amistades” que se burlan de ellos y su familia, lo
que les provoca inquietud e inseguridad hacía la cultura americana,
ambivalencia por la identidad de sus hijos (como coreanos y americanos) y
sentimiento de alienación; todo esto provoca en los padres dudas respecto a su decisión
de permanecer en Estados Unidos y sentimientos de culpa, vergüenza,
arrepentimiento e impotencia (Choi, et
al, 2011).
El análisis de la entrevista demuestra la inseguridad que
los padres sienten al llegar a vivir a Estados Unidos no sólo por ser incapaces
de comunicarse con su entorno, sino que también por la pérdida de independencia
que sufren por lo anterior al sentirse dependientes de la traducción de sus
hijos para la traducción de conversaciones cotidianas que además les provoca un
sentimiento de que están siendo una molestia y barrera para el desarrollo de
sus hijos con este nuevo entorno.
Otro punto importante para los autores es el cambio
cultural. La cultura coreana es conservadora y orientada a la familia, en
cambio la cultura americana es planteada por los padres inmigrantes como
liberal e individualizadora (Choi, et al,
2011) lo que provoca en los niños y adolescentes desarrollar aspectos
egoístas que los padres no poseen, ya que va acorde a su crianza coreana del
grupo por sobre el individuo, lo que genera ruptura en los lazos familiares al
existir conflictos por la apropiación de los niños y adolescentes de esta nueva
cultura mientras que los padres se atan aún más a la cultura coreana.
Todo lo anterior se traduce para los autores en sentimientos
de marginalidad donde ellos afirman que los padres coreanos-americanos perciben
que su rol como padres protectores y guardianes es puesto en peligro y que
genera también ansiedad respecto a la pérdida de control sobre sus hijos (Choi,
et al, 2011).
Los autores sostienen en la conclusión que aunque llegan a
Estados Unidos buscando una mejor educación y oportunidades, los sentimientos
que los padres padecen debido a esto demuestra la necesidad de entenderlos y de
intervenir profesionalmente con programas hacia los padres para darles
empoderamiento y mejorar la relación con sus hijos (Choi, et al, 2011).
Personalmente creo que uno de los aportes más grande del
texto es recalcar la importancia del equilibrio emocional de un padre para la
existencia de una buena relación padre-hijo, ya que aunque es importante que
existan programas de apoyo hacia la integración de una nueva cultura también lo
es a nivel emocional, donde hasta el no poder sentir seguridad individual puede
generar malas relaciones con otra persona. Además el planteamiento de programas
para el reforzamiento individual del padre demuestra su carencia en la realidad
e importancia para la relación padre-hijo.
Referencias: